Aprender en casa durante el confinamiento

Aprender durante el confinamiento

Aprender en casa durante el confinamiento

En esta entrada quiero reflexionar sobre el significado de “Aprender” y de cómo hacerlo en casa, durante el confinamiento. Tras más de cinco semanas de encierro muchos padres y madres ya nos hemos hecho a la idea de que nuestr@s hij@s no van a volver al colegio este curso. Pero que nos hayamos hecho a la idea no quiere decir que tengamos resueltas nuestras dudas acerca de cómo ayudarles a aprender aquello que necesitan para que finalicen el curso de forma óptima.

Preocupaciones por el fin de curso escolar

pizarra de clase donde aparece sobreimpresionada la frase "Fin de curso"

Aunque no ha hecho más que empezar el tercer trimestre del curso, debido al confinamiento son muchas las preocupaciones que ya tenemos sobre cómo nuestr@s hij@s van a llegar al final de este curso 2019-2020. Nos preocupa que no aprovechen bien el tiempo, que sean capaces de concentrarse en lo que hacen, que realicen las tareas que les mandan desde el colegio, que estudien, que avancen.

Los medios de comunicación nos trasladan las decisiones que van tomando desde los diferentes organismos educativos, nos hablan de contenidos, nos hablan de evaluación. Se especula sobre el “aprobado general” y se debate sobre la excepcionalidad de los casos en los que se repetirá curso; pero, ¿no siempre ha sido así? Sí, así ha sido pero el tiempo en casa nos da para dar demasiadas vueltas a cosas que, en mi opinión, solo consiguen marearnos. 

Una mujer teletrabaja con cara de estrés mientras sus dos hijas bailan cerca

A la incertidumbre generalizada se suman las circunstancias de cada familia. No todos los hogares disponen de los mismos medios. ¿Cómo puedo encargarme de ayudarle con su actividad escolar si tengo que trabajar o teletrabajar, que hacer la casa, la compra, la comida..? ¿Cómo llego a todo esto y además a supervisar el trabajo de cada un@ de mis hij@s? ¿Cómo puedo ocuparme si en mi cabeza tengo incertidumbre laboral, duelo, tensión familiar…? ¿Cómo puede aprender lo que se le pide si disponemos de un ordenador para toda la familia? Y además… alimentación saludable, y ejercicio físico, y fuera maquinitas…

Son muchas las piedras que nos van/vamos metiendo cada día en la mochila de la maternidad/paternidad y os propongo parar, abrir la mochila y soltar alguna. Lo ideal sería soltar todas y quedarnos con lo que realmente importa. Yo lo intento cada día pero no es fácil, sigo trabajando en ello 🙂

Tiempo de aprender en casa

Lo importante en estos momentos no es cómo van a acabar el curso. Lo van a acabar. Y el año que viene tendrán otro curso, puede que diferente a los anteriores, y lo afrontarán. Y lo harán con el bagaje de esta experiencia; así que te propongo mirar más allá de este final de curso. Esto no significa bajar la guardia y que hagan lo que quieran o rebajar las exigencias en cuanto a su aprendizaje, sino más bien todo lo contrario. Hay muchas formas de aprender, y no se dan sólo en el contexto formal educativo; el confinamiento nos invita a descubrirlas.

Jugar, cocinar, bailar, investigar… hay muchas formas de aprender fuera del aula que ayudan al desarrollo de competencias útiles para la vida, con y sin tecnología. Sí, la tecnología en estos tiempos de coronavirus está ayudando a la familia y es bueno contar con ella como una aliada en sus aprendizajes.

Recortes de diferentes tareas hechas en casa en las que se realizan aprendizajes: cocinar, hacer experimentos, bailar, hacer deporte, escribir una careta, pintar, jugar a juegos de mesa...
Muchas formas de “aprender haciendo” en el Diario de alarma de Hija Número 2.

Desarrollar competencias durante el confinamiento

Si este confinamiento tiene algo bueno es el tiempo que estamos disfrutando en familia. Es cierto que tanto tiempo y en estas circunstancias lleva a fricciones entre los miembros de la familia, y si tienes adolescentes en casa, certifico que son inevitables aún intentado minimizarlas con diferentes técnicas de relajación. Este tipo de convivencia, intensa y obligada, tal vez no sería la deseada pero es la que tenemos, así que mejor aprovecharla para construir familia, para aprender tod@s de tod@s, y para que adquieran competencias necesarias para su desarrollo personal y profesional. 

¿Qué son las competencias?

Las competencias van más allá de adquirir contenidos, van más allá de saber leer, saltar el potro o hacer derivadas (que no digo que no sea necesario e importante). Las competencias implican la comprensión de un problema y la toma de decisiones de forma racional y moral para resolverlo. Son saber, y también saber hacer, y también saber ser. 

El modelo curricular actual basado en competencias pone el foco en desarrollar habilidades prácticas, en movilizar conocimientos previos, en estimular la motivación y la autogestión de las emociones para lograr la acción eficaz del alumnado.

¿Cómo se lleva a cabo el aprendizaje en el aula?

Utilizando recursos que simulan situaciones de la vida real. Los docentes ponen ejemplos de la vida diaria de su alumnado, les exponen problemas reales para que los resuelvan con su trabajo individual y colaborativo.

¿Y cómo aprenden estas competencias en casa?

Nosotr@s, a diferencia de los profesores de nuestros hijos, no hace falta que pongamos ejemplos, tenemos la vida real (aunque a veces nos parezca estar viviendo una peli) para trabajarlas. Sí tenemos que ser más conscientes, prestar más atención y sobre todo trabajar desde el punto de vista emocional.

¿Cuáles son las competencias clave a aprender?

competencias clave para la vida con educación emocional LOMCE
Las competencias son el fin último del proceso educativo, la educación emocional es clave para su logro.

La LOMCE establece estas 7 competencias pero con esta clasificación no me gustaría que ahora os metierais una piedra más en esa mochila que os comentaba antes. Esto no va de hacer un plan de trabajo teniendo en cuenta cada una de las competencias sino precisamente de lo contrario.

Va de entender que en cada una de las tareas que hacen durante el confinamiento, en cada una de las conversaciones que mantenemos con ell@s, cada vez que jugamos a un juego de mesa o lo hacemos con la play, cuando se conectan con sus amigos por videollamada, cuando comentamos las noticias, cuando cocinamos o vemos un programa, o incluso cuando publican en una red social, en cada una de las situaciones reales que están viviendo, aprenden. Y ese aprendizaje tal vez sea más significativo que en cualquier otro contexto, porque lo está haciendo en una situación muy especial, en unas circunstancias que nada tienen que ver con otras conocidas antes, y contigo.

Podemos trabajar estas competencias clave de forma transversal, en nuestro día a día, de forma natural, sin volvernos loc@s, sin presionarles con las tareas escolares (excesivas en muchos casos), sin exigirnos llegar a todo. En esta época de Coronavirus, de confinamiento, de sobreinformación y a la vez de desinformación, de cambios y de adaptación, te animo a unirte a la reflexión y darle una pensada. Creo que no es tiempo para estudiar, es tiempo para aprender. 

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